Historia

 

La Ciencia Política en la Universidad de Santo Tomás

 

Con el nombramiento del doctor José María Castro Madriz como Ministro General en la Administración de José María Alfaro, tiene lugar una discusión sobre la necesidad de mejorar, acutalizar y ampliar la educación nacional. Fruto de esta inquietud fue su propuesta de crear una entidad de educación superior que permitiera a los ciudadanos adquirir conocimientos superiores en diversas áreas. En consecuencia, el 21 de abril de 1844 se instaura la nueva Universidad de Santo Tomás. Sobre José María Castro Madriz y el proceso educativo que él impulsó, se expreso de la siguiente manera Ruben Darío: ″Bendito Ministro bueno que para su país queria la libertad y la luz. Así fundaba para los pequeños la escuela y para los hombres la Universidad″.

En su origen la Universidad de Santo Tomás estuvo constituida por cinco escuelas: Filosofía y Humanidades, Ciencias matemáticas y físicas, Medicina, Teología y Ciencias Eclesiásticas y Derecho. Posteriormente, durante la primera reforma de los programas de enseñanza de esa institución en 1849, la Escuela de Derecho se reestructura con la adición de un área de ciencia política. En consecuencia será denominada Escuela de Leyes y Ciencias Políticas; siendo la primer institución académica que enseña Ciencia Política a lo largo del continente americano.

Durante la administración del Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia (1940 − 1944) se restablece la educación superior con la creación de la Universidad de Costa Rica, anexándose a ella la Escuela de Derecho ya existente. Entre 1952 y 1953 pasa a ser Facultad y se establecen en su seno diversas cátedras o programas que abordan tópicos políticos, pero manteniendo la aproximación jurídica.

En 1968 con el apoyo del entonces Rector Carlos Monge Alfaro y el oportuno trabajo de un grupo de distinguidos académicos nace la Escuela de Ciencias Políticas, adscrita a la Facultad de Derecho. Tuvo como objetivo contribuir a fortalecer la vida democrática costarricense y las instituciones públicas de participación ciudadana con el estudio científico de la política. Este grupo de académicos estaba conformado por el Dr. Alfonso Carro Zúñiga, su promotor, el Lic. Rodrigo Madrigal Montealegre, el Lic. Walter Antillón Montealegre, el Lic. Eugenio Fonseca Tortós, el Lic. Rodrigo Fournier Guevara, el Pbro. Benajmín Núñez, el Dr. Manuel Formoso Herrera y el Lic. Carlos José Gutiérrez G., quien coordinó la Comisión en calidad de Decano de la Facultad de Derecho.

Con motivo de la reestructuración universitaria propiciada en 1974 por el III Congreso Universitario, la Escuela pasa a formar parte de la actual Facultad de Ciencias Sociales.

Una de las principales características de la Escuela de Ciencias Políticas es su elevada exigencia académica, reflejada en la calidad de los graduados; así como el más estricto apego al pluralismo ideológico y al respeto de todo pensamiento. Esto no sólo refleja una de las mejores tradiciones costarricenses −− la de la tolerancia y el diálogo −− sino que ha mantenido siempre vivo el espíritu desinteresado de la búsqueda de la verdad.

 

La Facultad de Derecho y la Escuela de Ciencias Políticas.

Durante la administración del Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia (1940 – 1944) se restablece la educación superior con la creación de la Universidad de Costa Rica, anexándose a ella la Escuela de Derecho ya existente, que entre 1952 y 1953 pasa a ser Facultad y se establecen en su seno diversas cátedras o programas que abordan tópicos políticos, pero manteniendo la aproximación jurídica.

En 1968 con el apoyo entusiasta del entonces Rector Carlos Monge Alfaro y el oportuno trabajo de un grupo de distinguidos académicos, nace la Escuela de Ciencias Políticas, adscrita a la Facultad de Derecho, con el propósito de contribuir a fortalecer la vida democrática costarricense y las instituciones públicas de participación ciudadana. Este grupo de académicos estaba conformado por el Dr. Alfonso Carro Zúñiga, el Lic. Rodrigo Madrigal Montealegre, el Lic. Walter Antillón Montealegre, el Lic. Eugenio Fonseca Tortós, el Lic. Rodrigo Fournier Guevara, el Pbro. Benajmín Núñez, el Dr. Manuel Formoso Herrera y el Lic. Carlos José Gutiérrez G., quien coordinó la Comisión en calidad de Decano de la Facultad de derecho.

 

 

Ciencias Políticas y la Facultad de Ciencias Sociales.

Con motivo de la reestructuración universitaria propiciada en 1974 por el III Congreso Universitario, la Escuela pasa a formar parte de la actual Facultad de Ciencias Sociales, en el que se aglutinan las Ciencias del Hombre (poco después divididas en Psicología, Antropología y Sociología), Ciencias Políticas, Ciencias de la Comunicación Colectiva, Trabajo Social, Historia y Geografía.

El plan de estudios original, como el de hoy, era ambicioso: Los grandes trazos de los fundadores se han mantenido, relevando la visión de éstos a través de sucesivas modificaciones curriculares, de forma tal que, el estudio de la política nacional, de Estado, gobierno y políticas públicas; de la política y las relaciones internacionales; de la política comparada, de la teoría y el pensamiento político; y de la epistemología y la metodología, se aúnan para dotar al politólogo de una visión integral y especializada, con capacidad para investigar científicamente, así como para tomar decisiones, negociar asuntos de la más variada índole, resolver conflictos, o apoyar a quienes deberán ejercer estas funciones.

Una de las principales características de la Escuela de Ciencias Políticas es su elevada exigencia académica, reflejada en la calidad de los graduados; así como el más estricto apego al pluralismo ideológico y al respeto de todo pensamiento. Esto no sólo refleja una de las mejores tradiciones costarricenses (la de la tolerancia y el diálogo), sino que ha mantenido siempre vivo el espíritu desinteresado de la búsqueda de la verdad.

La responsabilidad de la Escuela de Ciencias Políticas ha estado orientada a la formación de profesionales, desde una perspectiva humanista, científica y técnica, que enfrente como uno de los mayores desafíos y responsabilidades, el contribuir en la construcción de un país de mayores oportunidades, desarrollo y bienestar. Cumplir con este reto ha significado mantenerse atento a los cambios vertiginosos del sistema internacional y su incidencia en nuestro país. Siempre nos hemos propuesto interpretar, de manera correcta y oportuna, la realidad de nuestro tiempo, evaluando los posibles efectos no deseados, e identificar las ventanas de oportunidades para los costarricenses.

Los graduados de la Escuela han logrado realizar diversas investigaciones en el área de la politología y la asesoría política, algunos de ellos se han integrado a diversas actividades de la vida nacional e internacional, como Ministros, Legisladores, Diplomáticos, Presidentes, Directores de Colegios Profesionales o Cámaras Empresariales y como miembros del Cuerpo Diplomático costarricense, lo que permite la proyección e importancia de la carrera en el quehacer político de Costa Rica, Centroamérica y el mundo.